LOS NÚMEROS EN TU VIDA (Y EN LA MODA) NO IMPORTAN. / THE NUMBERS IN YOUR LIFE (AND FASHION) DO NOT MATTER.

Hola a todos.

Los números nunca han sido divertidos. Desde pequeños en el colegio son un dolor de cabeza y nos acompañan hasta graduarnos. Y después la pesadilla no termina como una mala secuela de terror de Hollywood: vienen las tallas, la edad, el peso, el salario y el metraje de tu casa. Todos listos para medirte y hacerte sentir mal porque – al parecer algunos de ellos – no reflejan lo que deberíamos ser para la sociedad.

Voy a omitir hablar de los que tienen que ver con economía (salario y tamaño de las posesiones), y me voy a concentrar en los que nos afectan profundamente a todos – no crean que sólo a las mujeres – que son el peso y en consecuencia las tallas.

Para que lo sepan, la tiranía de las tallas es una m….manifestación de lo que el fabricante considera que es la talla en su región. Si tu ropa es hecha en china donde las mujeres son delgadas y no se ajustan al molde latino con curvas, vivirás frustrado siempre. Si la hacen en Taiwan donde las mujeres pueden ser igualmente delgadas y pequeñas, pero trabajan para una marca de Estados Unidos que busca el estándar de la mujer alta y sin caderas, tendrás que tomarle la bota siempre a tus pantalones y comprar una talla más grande para que quepas. Y eso que en todos los países ya estamos muy mezclados y casi que no hay un solo tipo de cuerpo, pero el fabricante piensa en lo standard y en hacer la ropa a gran escala.

Yo tengo en mi closet prendas desde la talla 4 hasta la XL y eso no significa que sea ni la una ni la otra. Soy la talla que se le dé la gana al fabricante. Y porque he escuchado chicas llorar en un vestidor porque aumentaron de talla, y conversaciones de amigas sobre lo que ya no pueden comer, porque la báscula marcó un número más alto, quiero que interioricen lo siguiente:

La talla perfecta no existe y tu talla será la que te quede bien, más allá del número. No vuelvas a comprar ropa pensando en un número, ni compres una talla específica esperando entrar en ella en un futuro. No te martirices más. Al final, es un número que está dentro de la ropa, que nadie ve, wue no le importa a nadie y que NO te define.

Espero piensen en esto las próxima vez que vayan de compras, para que sea una actividad divertida, y nos veremos pronto por aquí.

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Hello everyone.

The numbers have never been fun. Since childhood in school they are a headache and accompany us to graduate. And then the nightmare does not end like a bad Hollywood horror movie: the sizes, age, weight, salary and the size of your home come. All of them ready to measure you and make you feel bad because, apparently some of them, do not reflect what we should be for society.

I will skip talking about those that have to do with the economy (salary and size of possessions), and I will focus on those that deeply affect us all, do not think only for women, that are the weight and consequently sizes .

For you to know, the tyranny of the sizes is a manifestation of what the manufacturer believes is the size in its region. If your clothes are made in China, where women are thin and do not fit the curvy Latin body, you will always be frustrated. If they do your clothes in Taiwan, where women can be equally thin and small, but they work for an American brand that seeks the standard of tall women without hips, you will always have to take off the boot of your pants and buy a larger size so that It fits you well. Despite of in all countries we are already very mixed and there is almost no single body type, but the manufacturer thinks of the standard and in large-scale clothing.

I have clothes from size 4 to XL in my closet and that does not mean that are my size. I am the size that the manufacturer wants. And because I heard girls crying in a dressing room because they increased in size, and the conversations of friends about what they can no longer eat, because the scale marked a higher number, I want them to internalize the following:

The perfect size does not exist and its size will be the one that suits you, beyond the number. Do not buy clothes again with a number in mind, or buy a specific size in the hope of entering the future. Do not become a martyr. In the end, it is a number that is inside the clothes and that nobody sees, that nobody cares and that does NOT define you.

I hope you think about this the next time you go shopping, to make it a fun activity, and we’ll see you soon.